martes, 26 de febrero de 2008

Felicidades Dominicanos




Es Nuestra Gran Fiesta!




jueves, 14 de febrero de 2008

La Calidad Primero en Casa

Por Luis B. Gómez L.

Colegas Agrónomos. En República Dominicana tiene mucha importancia la producción de productos agrícolas para la exportación, por su creación de divisas que aportan beneficios ventajosos a los productores como al país. El tema de la producción para exportar realmente está de moda en el país, y más con la vigancia del Tratado de Libre Comercio y los por venir.

Es conocido por todos nosotros, las exigancias existentes para llevar a cabo las exportaciones exitosamente. Nuestros destinos pincipales, la Unión Europea y Estados Unidos, son rígidos con la calidad necesaria de los productos que reciben. Se debe estar preparado cuando se envía a unos de estos países algún furgón, de manera que no llegue con daños mecánicos, que el tamaño sea homogéneo, libres de restos de pesticidas, sin restos de plagas, en fin un producto de calidad que garantice su inocuidad.

Visto esto, se nos recomienta a los estudiantes de Agronomía que debemos ser muy cuidadosos cuando produzcamos para exportar porque podríamos perder todo el esfuerzo. Aquí es dónde siempre entra la discución. Quizás porque tuve una mala crianza. Pues, soy hijo de una familia campesina que se ha sustentado por generaciones en éste país de la agricultura y mi padre nos recordaba, en momentos de cosecha, a nuestro abuelo que antes de llevar al mercado los productos producidos, seleccionaba los mejores para el consumo de la familia y regalar algunos a sus vecinos.

Esto no tiene interés de que se exporten productos agrícolas sin calidad, lo perdería, sino que para la producción de consumo interno, también se exiga calidad y así podamos brindar alimentos inocuos a nuestro pueblo y con ello una mejor salud.

Esporas: Comprometida con la Investigación Agrícola Dominicana*


Por Félix Rondón, MS **

La investigación es el proceso mediante el cual el hombre busca respuestas a fenómenos que resultan inexplicables o soluciones a los problemas que les afectan en su diario vivir. En los países desarrollados, la investigación agrícola se enfoca precisamente en buscar soluciones a problemas actuales y futuros, y el financiamiento de las mismas proviene de grandes empresas, del soporte del gobierno a los programas de investigación de instituciones y/o universidades. Las tecnologías generadas en las mismas son generalmente comercializadas por empresas privadas y protegidas por patentas.

Con la producción de estas patentas las empresas privadas obtienen grandes beneficios en pocos meses, recuperando con creces lo invertido; por lo que mantener y cambiar dichas normas para prolongar su protección será siempre prioritario para estas empresas.

Los investigadores de países en vías de desarrollo no cuentan con éstas ventajas de inversión de sus contrapartes de los países desarrollados. A diferencia de éstos, nuestros investigadores enfrentan el problema de recursos limitados, los cuales suelen provenir de políticas de inversión inestables, causando frustración entre los investigadores, los cuales deben muchas veces no solo afrontas las obligaciones propias de la investigación, sino también ser autogestionarios de los fondos.

Para países en vías de desarrollo como la República Dominicana, la desventaja radica no sólo en el poco acceso a las tecnologías protegidas por patentas generadas de las investigaciones de los países desarrollados, sino también a la poca disponibilidad de crédito, infraestructuras, subsidios, etc., provocando una baja competitividad frente a los mercados internacionales.

La divulgación de las investigaciones realizadas por los diferentes centros educativos, empresas e instituciones relacionadas o por investigadores libres constituye una alternativa de ayuda a la competitividad agropecuaria del país, dando continuidad a las principales investigaciones y evitando duplicidad de esfuerzos.

Con (…) la Revista Esporas, la escuela de Agronomía del Instituto Politécnico Loyola ratifica su compromiso de mantener vivo un medio de divulgación científica en República Dominicana, con la esperanza de que sea ésta una vía de comunicación entre las diferentes entidades relacionadas con la investigación en ciencias agropecuarias del país y una motivación para que los investigadores, aún con sus limitaciones en recursos, continúen trabajando en pos de una agricultura dominicana más competitiva y más moderna.



* Este Artículo fue publicado en la Revista Esporas del Instituto Politécnico Loyola (IPL), en octubre de 2006 (Año III, volumen I, número 5) con el título “Nuestro compromiso se mantiene




** Director de Investigaciones de la Escuela de Agronomía, Instituto Politécnico Loyola.

martes, 12 de febrero de 2008

Sobre la Historia Agropecuaria y Forestal Dominicana

Por. Luis B. Gómez L.

Encontrar informaciones agrícolas procedentes de escritos dominicanos puede resultar difícil, aunque se cuente con profesionales, técnicos y agricultores muy preparados.

Sin embargo, en esta ocación, estamos invitando a todos los interesados a conocer el importante libro escrito por el Ingeniero Agrónomo Emilio Armando Olivo, acerca de la Historia de la Producción Agropecuaria y Forestal en la República Dominicana, publicado el pasado año 2007.

Este libro hace un recorrido por la vida de los cultivos y animales producidos y/o consumidos por los dominicanos desde la época precolombina hasta nuestros días. Es posible encontrar en él la procedenca, desarrollo, etc. de los cultivos/animales más conocidos como de los más exóticos. Además se dan a conocer las organizaciones nacionales que influeyen o han influido en el sectorr agropecuario dominicano, tanto educativas, de investigación, producción, públicas, privadas, etc.

El autor, es un reconocido profesional del área, egresado de la Universidad ISA (antiguo Instituto Superior de Agricultura), ha escrito varios artículos referentes a temas agrícolas, como la Enciclopedia de la Agricultura Dominicana y fue embajador dominicano en Japón.

La República Dominicana, cada día se nutre de cultura, y un ejemplo noble es éste que permite a todo profesional, agricultor y relacionado a la agropecuaria, conocer el quehacer agropecuario de su país, para "forjar un mejor futuro, para bien de las próximas generaciones", como inteligentemenre recuerda el autor en el libro citado.

lunes, 4 de febrero de 2008

Realidad que se debe Considerar

Por Luis B. Gómez L.

Ser la única isla que se comparte entre dos países no ha sido un gran privilegio, sino también causa de conflictos eternos para los dominicanos y haitianos. Estos temas referentes a las relaciones entre la República Dominicana y Haití, siempre son de mucho interés por la importancia económica, política y social que constituye en estos dos especiales países; y son tratados de manera pasional, como también desde el punto de vista real. Una pasión alimentada por siglos con sentimientos cuestionables y una realidad que se palpita a ojos cerrados.

Tal se ha visto en los últimos años, por ejemplo, la migración de ciudadanos haitianos a su país vecino por distintos motivos y a realizar distintas aactividades: a trabajar en la Agricultura (en cultivo de caña, arroz, etc), en la construcción, a estudiar a las universidades dominicanas, a negocios ambulantes, a ser empleados privados, etc.

Por su parte los agricultores, ingenieros, externan la demanda de manos de obra haitiana, sobre todo en la agricultura y la construcción, sobre todo, en un principio por el precio de la misma. Un precio, que en sus inicios no exige seguridad laboral, de vida, de salud, horario y un salario que no viene sin descuentos por impuestos, gracias a la permanencia ilegal en el país.

No obstante, hoy día se sabe que no es cierto que la mano de obra ilegal es la más barata. En el caso de la siembra por trasplante del arroz, algunas regiones arroceras como la Línea Noroeste (Mao, Montecresti, Dajabón) dependen en más de un 95 % de la mano de obra extranjera y son los que más alto pagan el costo de la siembra de una tarea. Para el año de siembra presente (2007-2008), se inicia la siembra sobre los RD$500.oo, mientras en zonas arroceras donde los obreros son los dominicanos como Juma, Bonao, se inicia la siembra de la tarea a penas a unos RD$300.00. Si se es conocedor de estas zonas arroceras, podría decirse: La Línea Noroeste tiene 20% más de área en una tarea (llamada tarea grande), que otras zonas como el Cibao Central. Hagamos la conversión entonces, y veremos que aún así los obreros dominicanos empezaron a trabajar más barato que los hermanos haitianos.

Es innegable la importancia de nuestros amigos y vecinos de Haití en el desarrollo de la República Dominicana, pero también es innegable la falta de empleo en la República Dominicana, siendo injusto decir que el dominicano no hace trabajos fuertes. Le invitamos a conocer la realidad de los campos agrícolas dominicanos y barrios, donde miles de jóvenes desean la oportunidad de trabajar para ir a los centros educativos.

Este es solo un pequeño ejemplo de por qué los entes de producción como el estado deben dar importancia a éste tema de manera seria, y así impedir el tráfico ilegal de ciudadanos haitianos que arriesgan su dignidad en los espinosos caminos fronterizos, olvidando en muchos casos, sus derechos, aunque sean bienvenidos en las comunidades dominicanas.